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domingo, 27 de enero de 2013

El Mundo: El de Millás o el suyo propio

Cuando comencé este blog dije que iba a hablar de libros. Y lo he hecho menos de lo que me hubiese gustado, he de admitir. No ha sido por falta de lectura, si no por falta de inspiración. Ha habido también mucha actualidad que comentar, mucha. Ya saben que la actualidad manda, y más en un blog periodístico. Sé que he repetido esto muchas veces, pero contar lo que pasa es lo principal para mí. Así que acepten mis disculpas. Hoy lo compensaré hablando de la novela de Juan José Millás: El mundo. Ganadora del premio Planeta en 2007, es una de las más famosas obras de este periodista, y escritor. Debo confesar que a la hora de seleccionarla en el momento de comprarla, me dejé llevar por la inspiración, como es costumbre ya. No había oído hablar de ella. Y no me arrepiento para nada de la elección. Antes de entrar en materia les diré como organizaré la información que yo quiero transmitir a partir de las sensaciones que me ha provocado la lectura. Por un lado, "El mundo" desde el punto de vista de cualquier lector. Por otro lado, "El mundo" desde el punto de vista de alguien que escribe (o al menos lo intenta) o que se dedica a esto de contar historias (un periodista). Como ven, hoy no les hablaré de temas tan trascendetales... o al menos lo intentaré.

Millás es un escritor muy universal. Cuando digo que me parece muy universal, quiero decir que abarca todo. Es más, quiero decir que cualquiera se puede ver identificado, representado o emocionado con lo que él escribe. Y en esta novela más que en ninguna, que a nadie se le escape que se titula "El mundo". Por qué se titula así no se descubre en ningún punto exacto de la novela, es algo que se va asimilando conforme vas leyendo, conforme vas adquiriendo sus experiencias, que las vives como tuyas. Sí mencionaré un hecho muy destacable de la novela, o que a mí al menos me ha llamado la atención. Se trata de "la Calle". De su calle de la infancia. Que puede ser la mía. O la de usted. "La Calle" se va apareciendo a lo largo de la novela, se va apereciendo a lo largo de su vida, ya esté en Madrid o en Nueva York. ¿Qué nos quiere decir con esto? Para mí nos lleva al título. La Calle es el mundo. Es complejo acertar en lo que Millás intenta decir, creo que como los buenos escritores deja la imaginación a su libre albedrío. Desde mi punto de vista, nos quiere decir que no puede escapar de ese lugar. Que siempre le acompañará, que ha sido lo que ha marcado su destino, su vida, que toda percepción de su escritura está marcada por ese pasado. El pasado de Millás no ha sido nada fácil, nos lo relata de un modo autobiográfico-novelesco. Pobreza, enfermedad, pocas perspectivas de futuro, abusos religiosos... Es un retrato de una España.

Les he dicho que esta novela escondía otro punto de vista. El de alguien que escribe. Bien, antes de esto, he de decirles que si nunca han leído a Millas, "El mundo" es una gran novela para comenzar con él. Digo esto porque a lo largo de ella se dan pinceladas explicativas de por qué él ha escrito otras novelas, qué le influyó en su momento a escribirlas. Por tanto, si su caso es el contrario, que se ha leído todo de él, también disfrutará porque muchas cosas le sonarán. Pero sobre todo usted disfrutará mucho si le gusta escribir, lo haya hecho en mayor o menos medida. Reflexiona mucho acerca de la labor del escritor, nos deja grandes frases sobre esta hermosa labor, y dice verdades, que nos pueden gustar o no, pero son ciertas, como que muchas veces si contáramos de dónde viene todo lo que escribimos nos daría vergüenza. También emociona leer como cambió su vida descrubir el mundo de la lectura en primera lugar, claro está, y más tarde se presupone que el de escribir. Por cierto, da algún palo que otro a la gente que hace lo que hago yo ahora mismo, críticas literarias.

Mientras leía "El mundo" se me vino a la cabeza la función metalingüística del lenguaje (cosas que tuvo que estudiar uno). Consistía en hablar del propio lenguaje, por ejemplo, "vivir es un verbo". A mí esta novela me ha parecido que habla de la escritura. Habla de mucho más, evidentemente, ante todo habla de él, de Millás. Llegados a este punto ¿Será Millás la escritura? Igual les suene algo exagerado, pero se trata de un hombre que ha supeditado su vida a este oficio. Se nos presenta el Mundo más universal que nunca... ¿O era la calle?

jueves, 15 de noviembre de 2012

Un idioma para ir al baño

«Tú entrarás en un bar de Australia», me decía mi padre, con un entusiasmo loco: «Preguntarás por el servicio en esperanto y te responderán, también en esperanto y te responderán que al fondo a la izquierda». Juan José Millás

Hay veces que necesitas madurar mucho una idea en la cabeza. Ya sea porque necesitas perfeccionarla, contrastarla, compararla o directamente descartarla. A veces uno tiene miedo de quedar delante de cualquier lector como un perfecto idiota. De vez en cuando se necesita un pequeño empujón para terminar de darle forma a algo. En mi caso ha sido la intervención de Juan José Millás "¡Viva Babel!" la que me ha terminado de convencer. Recomendaría a todo aquél que aún no haya salido asustado de este escrito que vea este video, de esa forma entenderá mucho mejor lo que quiero expresar a continuación.




Pues bien, una vez Millás lo deja tan claro, voy a intentar ser yo quién cuente su versión, nada fácil después de como deja el listón. A mí me cansa y me parece hipócrita el tema del inglés en la sociedad actual. No seré yo el que ataque el aprendizaje de un idioma, que nadie lo tome así. Es más, yo intentaría inculcar a los más pequeños a una edad mucho más temprana la cultura del aprendizaje, ya no solo del inglés, si no de otros idiomas para que a la larga se desenvuelvan con mucha mayor soltura de lo que lo hacemos la gente de mi generación. Pero como casi todo lo que nos rodea, el asunto se ve politizado y llevado a unos tintes que a mí, personalmente, no me gustan nada.


A mí me da miedo la despersonalización. Me da miedo que acabemos siendo todos iguales. En definitiva, me da miedo que quieran hacer una Europa "Una, Grande y Libre". Al final esto es una consecuencia más de la vorágine de la globalización en la que hemos entrado en nuestros días. Europa, por suerte o por desgracia, no es Estados Unidos. Aquí hay multitud de idiomas, de rasgos particulares de cada nación, de cada cultura. Aquí hay una historia de guerras, de conflictos, de encontronazos bestiales. No me parece mal que se quiera olvidar esto, soy de los que piensa que son tiempos de Unión y no de Separación (aunque este es otro tema) pero hay una reglas y no todo vale. 



¿Por qué el inglés? Alguno habrá pensado rápidamente que porque es la lengua más frecuentada. Sin embargo esto es fácil desmontable, ya que investigando mínimamente uno se encuentra con que el chino mandarín es la lengua más hablada, estando en segundo lugar el español y el inglés solo se lleva el bronce en este caso. Ahora vienen las especulaciones. Unos dirán que es porque el capitalismo también rige esto, que ni siquiera tiene que ver con Europa, que son nuestros amigos los americanos, reyes de esta doctrina, los que dictan lo que tenemos que hablar, además de lo que tenemos que comprar. Y que yo haya dicho que el chino es la más hablado y no obstante esté tan olvidadp a alguno le servirá de coartada para decir que es un ataque contra el comunismo.

Si de algo no soy sospechoso yo es de patriota. Sin embargo tengo unas ganas tremendas de hacer una defensa a ultranza del español. Porque me asusta la posibilidad de que en un futuro esta lengua se vea totalmente apartada del panorama social, por un inglés a medio hacer. Al igual que para hacer la guerra cada día hacen falta menos armas, para desbalijar un idioma cada día hacen falta menos leyes.Y lo peor es que lo aceptamos. Será ese espíritu español tan propio de alabar desmesuradamente todo lo que viene de fuera y desechar lo propio, como si no valiera para nada. Provincianismo y complejo total.

Ya es hora de que alguien de un golpe encima de la mesa y reivindique lo que es suyo. El tema ha llegado a un punto en el que no solo tomamos palabras prestadas del inglés, si no que transformamos otras y ya no es raro escuchar alguien que hoy en día te llame "brother". Son modas, que espero que se queden en eso. Y para acabar, que a nadie le quepa la menor duda de que la mejor forma de expresarse que tiene uno es en su lengua materna, porque no encontrará esa riqueza por mucho que domine la de fuera. Es un aviso para artistas. Mientras se utilice para ir al baño, no pondré objeción.