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lunes, 4 de febrero de 2013

¿Resurge el cuarto poder?


Podría comenzar hablando de que el ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, ha sido pillado con 22 millones de euros en una cuenta en Suiza, pero no lo voy a hacer. Podría comenzar hablando de que se han descubierto unos papeles en los que presuntamente se ve clara la implicación del tal Bárcenas en los pagos de dinero negro a miembros del Partido Popular, pero no lo voy a hacer. Podría comentar la inoperancia del presidente de este partido en la aclaración de este asunto, pero no lo voy a hacer. Podría señalar, que además de ser el presidente de este partido político, es el presidente del Gobierno de España. Podría decirles lo que está pasando con Ana Mato, Gürtel, y su marido, pero no lo voy a hacer. Incluso podría afirmar que el PP es el partido que gobierna en España, pero no lo voy a hacer, no quiero asustarles más. Hoy Periodista es un blog de periodismo, como ya he comentado muchas veces, y por ahí irá mi enfoque. Mi pregunta antes de comenzar es simple. ¿Resurge el cuarto poder? ¿Vuelve el Periodismo?

Vivimos tiempos de cambio. No solo en el periodismo, en cualquier ámbito de nuestra compleja sociedad se progresa (o retrocede) constantemente, sin que usted o yo seamos plenamente conscientes. Dicen, algunos claro, que el periodismo está en crisis. Los más antiguos del lugar dicen que llevan oyendo esto toda su vida. "El periodismo está en crisis, su final está cerca". Puede que el periodismo esté en crisis desde su nacimiento, que sea su forma de vida, el andar sobre una cuerda que no tiene final, pero sí tiene un peligroso precipicio debajo. Sin embargo, parece que este oficio ha aprendido a conllevar el vértigo que su condición le aporta y no mirar abajo, bajo ninguna circunstancia. Hablando de los tiempos de cambio, y de periodismo claro, lo que especialmente se ha puesto en cuestión, seguro que lo han oído, es el futuro de la prensa en papel. Por un lado encontramos a los agoreros que anuncian su final, su irremediable final. Que ya no está en condiciones de competir con Internet, que es el futuro y el presente, dicen. Por otro lado, tenemos a los conservadores y viejos soñadores del papel, que les encanta sentarse a tomar un café por las mañanas y notar en sus manos ese rasgo característico del periódico a la antigua usanza. Bueno, he hablado de sensaciones, pero lo realmente importante son los datos.

Creo que si a alguien podemos considerar vencedor sin ningún lugar a dudas de la película de mafiosos que he contado al principio de esta entrada, es la prensa escrita. Sí, esa tan detestada, esa que ya tan pocos se acercan al quiosco a comprarla, que como mucho ven su portada desde lejos, comformándose con leer su titular. Este prensa está llevando una investigación y levantando la alfombra de un (o unos) caso de corrupción que puede levantar polvareda. Y lo mejor de todo, desde mi punto de vista, es la posibilidad de encontrar información de calidad en dos periódicos que se encuentran en las antípodas ideológicas. Hablo de El País y de El Mundo. Un periódico de izquierdas y otro de derechas. Puede que al leer esto a alguno le aparezca una sonrisa burlona. Creerán que soy un ingenuo por pensar en que detrás de estas publicaciones no hay nada más, no hay intereses particulares. Puede que los haya, en cualquier caso me da igual. Poco me importa que El País quiera derriba el Gobierno de Rajoy, si con sus informaciones no miente, y sí informa. Poco me importa que se piense que El Mundo está realizando una campaña de desprestigio al Gobierno con el apoyo de otra derecha con más esperanza. El caso es que uno y otro están yendo de la mano, con la información, el periodismo y la ciudadanía. Y eso se agradece.

No quiero dejar de comentar otro caso de periodismo puro y duro, al que un día dedicaré más tiempo porque se lo merece. Se trata de Salvados, de Jordi Évole. Hace ya tiempo que están ofreciendo un producto de calidad como hacía tiempo que no se veía en ese género periodístico. Lo mejor, puede que sea que lo ofrecen por la televisión. Sí, otro medio denostado por ser "la caja tonta" que nos lava el cerebro y nos desinforma constantemente. No todo es malo señores, hay gente que sabe hacer bien las cosas, aprovechémoslo. Ayer volvía Salvados con un 19,8% de share. Osea, una animalada, 4.307.000 de espectadores que dan un éxito rotundo al programa y ratifican que ni la gente es tan tonta como nos pensamos, ni está tan desinformada, y sobre todo, tiene ganas de saber más. Yo lo veo como un mensaje de optimismo. Sí, soy optimista. Yo creo que resurge el periodismo, creo que resurge el cuarto poder. Creo en el periodismo, y cada vez más gente puede que se de cuenta de que tener unos medios de comunicación en firme es una arma para la ciudadanía como hay pocas. Es el camino, sigamos así.
                 



martes, 20 de noviembre de 2012

Bajo Presión

Cuando abrí este blog dije que hablaría de actualidad, o que al menos lo intentaría. Hay días en que uno no sabe como enfocar esa realidad, o es absorbido por la locura de sobreinformación que no nos deja respirar. Y más en los malos tiempos que corren se hace más duro aún ver como buscando alguna motivación para escribir, y contar algo, solo uno puede encontrar miseria, desgracia y malas noticias en general. No quiero hacer eso. Para volver a contar lo muy jodida que está la cosa no me molesto. Además, dudo que nadie a estas horas le apetezca entrar aquí para después de su día (jodido o no) leer más mierda.



Rebuscando entre toda novedad para escribir (toda la mierda) me he encontrado de todo. Al principio he dudado de si hablar del primer aniversario de la era Rajoy. El año Mariano que lo llaman. Ha sido tal la pereza que me ha producido escribir sobre eso que ya lo he descartado. Desgraciadamente a diario ya nos vemos afectados por toda esta política. Al final, lo que generan ya es cansancio. Y eso para la ciudadanía es peligroso, porque ya ni protestamos. Miramos para otro lado, con la esperanza de que la agonía acabe. Solo un apunte sobre este tema. Las cotas de miseria al que puede llegar un Gobierno no pasa por las miles de promesas incumplidas. Para mí el toque de gracia de esta gente lo dan con la bazofia que han hecho con la Ley de Dependencia. Todavía me acuerdo del economista alemán que salió en Salvados, defensor a ultranza de las medidas de recortes que se están tomando en Europa, que afirmó que en el país germano no existian tales recortes. Porque hasta a ellos les daría vergüenza eso. Aquí no les ha dado.

Me he encontrado en mi búsqueda con Urdangarín. Ese republicano camuflado, con el que yo tengo la sensación de que tampoco pasará nada. Y los desahucios. Y la franja de Gaza... Supongo que ahora se entiende lo dura que se hace la labor de comentar todo esto. Pongo fin, ya he hablado de suficente mierda hoy.



Ha sido viendo todo esto, cuando me he acordado de un proyecto que tuve en la cabeza. Me he acordado de lo que me inspiró en su día el videoclip de la canción de Queen "Under Pressure" (Bajo Presión). Esta fantástica canción de la legendaria banda británica combinada con las imágenes impactantas que usan, crea (al menos a mí) una visión de la realidad como no hay otra. Si uno sabe ingés, o bien traduce la letra puede comprobar el mensaje claro. Y si está atento al video ya no cabe duda. 

La canción está estructurada de una manera única, controlando los tiempos de una forma magistral. En un primer momento lo que intenta transmitir es agobio, preocupación, tragedia, presión. Y es aquí el lugar que ocuparía en un videoclip de 2012 de Queen nuestra querida actualidad. Mientras suenan los acordes aparecerían en pantalla toda esta serie de personajillos que tanto miedo nos dan. El punto intermedio de la canción llega con una pausa totalmente contrapuesta a lo anterior, una calma de reflexión quizás. 

El final de la canción es un grito de esperanza. Un largo "¿Por qué?" eterniza el momento que rompe la música. Y la solución que Freddie Mercury nos da es el Amor. Combinado con imágenes de mareas humanas, y de besos apasionados, la estampa es única. Esta es la solución de este genio. Pero no existe una única vía. Cada uno puede refugiarse en su pequeño mundo para salir de esa tediosa y tenebrosa actualidad. Si es el amor perfecto. Pero hay más. Y descubrirlas puede que sea el secreto de la vida. Al fin y al cabo, estos somos nosotros bajo presión.